Juan Pablo Montoya

Juan Pablo Montoya

Nació en Bogotá en el año 1975, Piloto colombiano. Formar parte del selecto grupo de pilotos de la Fórmula 1 es una empresa que está al alcance de muy pocos, pues el automovilismo es, sin duda, uno de los deportes que demandan un mayor nivel de exigencia, valor y sacrificio. Si a esta dificultad se añade el hecho de proceder de un país, Colombia, con grandes futbolistas y ciclistas legendarios, pero carente de tradición automovilística, se entiende el doble mérito de Juan Pablo Montoya, quien recogió el testigo de los grandes pilotos argentinos (Fangio, Reuteman) y brasileños (Fittipaldi, Senna) del pasado para encabezar, junto con el brasileño Rubens Barrichello, la representación sudamericana en la Fórmula 1 del nuevo milenio.

En 1990, un quinceañero Montoya cruzó por vez primera el Atlántico con su padre; se trasladó a Lonato (Italia) y participó en el campeonato mundial de karts en la categoría Junior. Empezaba de este modo la aventura internacional del joven y prometedor piloto colombiano. En 1992 se le presentó la primera oportunidad de participar en una competición de nivel superior, aunque para ello tuvo que volver temporalmente a su país: inscrito in extremis por su padre en la Fórmula Renault, su estreno fue fulgurante, pues marcó la pole position en la primera carrera, y al final de la temporada quedó subcampeón tras ganar cuatro de las ocho carreras. Al año siguiente, en la Copa Swift GTI, fue saludado con la bandera a cuadros de vencedor en siete de las diez carreras.

En 1995, de vuelta al Viejo Continente, logró, no sin grandes esfuerzos, participar en la temporada de la Vauxhall Lotus (Inglaterra), en la que obtuvo cuatro victorias. Gracias a ello recibió una invitación para la Copa Internacional de Fórmula 3 disputada en tierras británicas, en la que quedó segundo. Con 26 años entró a formar parte del equipo Fortec de la Fórmula 3 británica, con el que logró dos victorias.

La consagración definitiva le vino en 2001, con su inclusión en el minoritario grupo de pilotos de la Fórmula 1, encuadrado en la escudería Williams. A los mandos de una de las mejores máquinas del circuito, obtuvo la victoria en el Gran Premio de Italia, en Monza, y al año siguiente alcanzó el tercer lugar del podio en la clasificación final de la temporada. Entretanto, el 27 de octubre de 2002, Montoya se casó con su compatriota Connie Freydell en Cartagena de Indias. También en la temporada de 2003 obtuvo la tercera plaza en la clasificación final, erigiéndose como una alternativa real a la tiranía del heptacampeón mundial Michael Schumacher. Figuras míticas del volante como Emerson Fittipaldi o el escocés Jackie Stewart le dirigieron grandes elogios y auguraron nuevos triunfos.

Al año siguiente, sin embargo, las deficiencias de su monoplaza perjudicaron su competitividad y su progresión se vio frenada; terminó la temporada de 2004 en un meritorio quinto lugar, y fichó por la escudería McLaren-Mercedes, con la que correría los dos años siguientes. En 2005, una lesión en el hombro le impidió participar en dos carreras, pero venció en tres grandes premios y terminó cuarto en la general. Pero las malas relaciones con el jefe del equipo McLaren, Ron Dennis, así como con la organización y los arbitrajes, conducirían a Montoya a abandonar la Fórmula 1 en la temporada 2006, que ni siquiera terminó. No por ello dejó Montoya de pilotar: el mismo 2006 pasó a la categoría Nascar, en la que seguiría compitiendo en años sucesivos. Su buen estado de forma quedó demostrado en una proeza al alcance de pocos: vencer en dos ediciones consecutivas (2007 y 2008) de las célebres 24 horas de Daytona.